China: crisis en cascada

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Inversiones Bellatores, Crisis en China

Desde inicios de este año los expertos luchaban por estimar cuan afectados
estaríamos todos por la inflación. La guerra en Ucrania nos dio vuelta la mesa y

las piezas se mezclaron. El precio del aceite, la economía ralentizada y el COVID-
19 fue tan sólo el empujón al dominó.

Ahora, China está atravesando una de sus mayores crisis en más de un aspecto.
El crecimiento del PIB hace unos meses estaba situado en 4,8%, y este ultimo
trimestre fueron tan solo del 0,4%, números que en definitiva no permite ser
positivos acerca del cierre de año. La economía está en crisis, y la explicación de
esto se encuentran en el sector inmobiliario junto a la cadena de medidas por
Covid.
¿Cuáles son las causas de este nivel de daño exactamente?
Partamos mencionando las reglas adoptadas por esta potencia desde el 2020; la
política «tolerancia cero». Los confinamientos masivos en las provincias, los
barrios y apartamentos bloqueados con el fin de evitar la manifestación del virus.
Podemos ver ahora cuanto les afectó esa decisión.
Los distritos se cierran, las personas tienen prohibido cruzar los perimetros
establecidos, deben esperar en sus departamentos por cajas de comida que
cuestan el doble o el triple de lo que antes en los mercados, y deben cumplir con
controles obligatorios de forma periódica desde sus domicilios. Este tipo de
estrategia fue incapaz de cumplir con las expectativas que tenía el gobierno, y por
el contrario sólo causó un mal a su sistema; generando interrupciones en la
producción de fábrica y frenos en el nivel de consumo.
La inversión extranjera recayó un 28,6% en julio en continuación a junio.
La producción industrial aumentó un 3,8% interanual, una décima menos.
El Banco Popular de China recortó los tipos de interés al ver números
menores a lo previsto y que la demanda de petróleo disminuyera un 10% en
julio. El BPC buscaría inyectar 400.000 millones de yuanes en la economía.
El covid en defínitiva dio un golpe a la economía de China, pero el punto de
origen de la preocupación de los ciudadanos se centra en el sector inmobiliario.
Economía e Inmobiliarias
Una advertencia de lo que vendría fue la crisis de la empresa Evergrande, que en
2021 se hizo pública su enorme deuda de 300,000 millones de dólares. Una
deuda que se admitió era imposible de pagar.

Las consecuencias de esto se ramificaron en proyectos a medio terminar,
propiedades en blanco y personas destrozadas que entraron en conflicto con sus
bancos.
Actualmente la empresa entró en un estado de «reestructuración» de deuda que
podría, según los expertos, incluir las ventas de los activos de su fundados y que
se divida en unidades separadas en los que los bancos deberán trabajar.
Se estima que unas 30 empresas inmobiliarias han dejado de pagar sus
deudas externas.
AZN informó que hay más de 200.000 millones de dólares en préstamos
relacionados a proyectos sin terminar.
Los compradores que se vieron involucrados con estas empresas han salido a las
calles a protestar por su dinero y las propiedades que les fueron prometidas. Se
niegan a seguir pagando sus hipotecas por viviendas vacías e inconclusas y, no
sólo eso, aquellos que son capaces de seguir pagando sus créditos han decidido
no hacerlo para seguir presionando a la finalización de estos proyectos.
Este sector representa un aproximadamente el 70% de la economía en China y
una de las reglas es que los compradores deben pagar por adelantado los
proyectos vistos en planos.
La generación joven de China no teme mostrar su inseguridad acerca del sistema
en su país, estos no invierten en inmuebles ni piensan más allá de su trabajo, y
esto probablemente sea debido a la debilidad en la economía o las alzas de
desempleo.
Durante 2020 el gobierno presentó las «tres lineas rojas» que eran medidas
contables que el sector debía cumplir y así limitar el volumen de los préstamos.
Esto detuvo la financiación y lo que sucedió de allí en adelante hasta el día de
hoy sólo hizo crecer la falta de confianza entre los bancos, las inmobiliarias y los
compradores.
Ding Shuang, jefe de investigación económica en el banco Standard Chartered
indicó; «A diferencia de lo que ocurre afuera, donde las burbujas inmobiliarias se
rompen por culpa de los mismos mercados, en este caso la culpa es del
gobierno.»
La demanda está aumentando, todos están atestiguando esto. China ha estado
sufriendo cambios demográficos en su urbanización, pero ahora todo está
entrando en un modo de «agotamiento».
En vista de este escenario, China se endeudó por millones para ayudar a las
constructoras, pero se teme que las cifras no sean suficientes. Si las
construcciones se retoman, muchos promotores no podrán continuar ya que no
habrá suficiente para cubrir los gastos necesarios y extras.
Podría no ser posible volver a los números de antes, al menos no en meses o en
el proximo año.

¿Habrá riesgo mundial?
Si vemos el cuadro completo, el sector inmobiliario es una herramienta que afecta
a otros campos, como lo es el de materias primas; en este caso, el acero. El
fundador de Hebei Jingye Steel Group dio un aviso el mes de junio que indicaba,
en palabras simples, que si el campo inmobiliario no volvía a su alza correcta, un
tercio de las acerías chinas se declararían en quiebra.
El PMI del sector siderúrgico chino disminuyó 3,2 puntos desde junio.
Estas revueltas han sorprendido tanto a las autoridades como al mercado mismo
que muestra las claras señales de desaceleración. La falta de estabilidad y
confianza entre compañías -gobierno- y consumidores está mostrando las grietas
en los puntos clave de este país.
Tras la bajada en los tipos de interés del Banco, el primer ministro chino, Li
Keqiang solicitó a los funcionarios de seis provincias (representantes del 40% de
la economía) que tomasen la iniciativa para apoyar a impulsar el consumo y
reforzar las condiciones necesarias a favor del crecimiento económico.
Especificó, también, el ofrecer apoyo fiscal a través de emisión de bonos del
gobierno para las inversiones y aumentar el apoyo político para estabilizar
nuevamente los niveles de empleo y precios.
El ex viceministro de Finanzas de China, Zhu Guanyao, advirtió a los locales que
«prevenir el riesgo de un ‘aterrizaje forzoso’ en el sector inmobiliario debe ser una
de las prioridades».
El riesgo que China enfrenta es que, al ser un gran consumidor de materias
primas, tener un declive en su economía también verá afectado a los países
exportadores de estos productos, y a su vez, a los precios.
El mundo observa estas cifras con preocupación. Difícil sería no ver con atención
estos sucesos, ya que al final del día esta potencia representa un peso más que
importante en el PIB global.

Antecedentes recopilados en:

OilPrice.

Comunicado de prensa https://unstats.un.org/sdgs/report/2022/

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